El riesgo de los cultivos transgénicos


Los alimentos transgénicos son aquellos que presentan en su composición una alteración de ADN, esta alteración permite crear mutaciones con ciertas características determinadas y preconcebidas.

Son alimentos creados a partir de la ingeniería genética, capaz de transferir un gen de un organismo a otro para darle alguna cualidad que normalmente no poseía.

 

El riesgo de los cultivos transgénicos

 

 

Al comienzo de dicha práctica, la idea de modificar los alimentos parecía que iba destinada a solucionar los problemas de hambre mundial, así como para favorecer tanto al consumidor como a la agricultura. Sin embargo, con el paso del tiempo, las investigaciones llegaron a la conclusión de que este tipo de alimento puede conllevar peligros para la salud.

 

Hay quienes están a favor del uso de alimentos transgénicos, entre sus argumentos está que el consumo de alimentos modificados genéticamente contiene más vitaminas, minerales y proteínas, contienen menos grasas, presentan mayor tiempo de vida, son más resistentes a la sequía y son más resistentes a los ataques de virus, hongos o plagas sin la necesidad de emplear productos químicos por lo que esto implica un menor gasto y un menor daño al medio ambiente.

 

Pero de verdad, ¿existe el riesgo de los cultivos transgénicos?

 

Todo esto suena muy conveniente, pero tras largas investigaciones y experimentos, se ha constatado hasta el momento los siguientes efectos negativos de los alimentos transgénicos:

 

  • Aumento de las alergias: Los cultivos transgénicos pueden introducir en los alimentos nuevos compuestos que produzcan alergias. Un caso fue el del maíz Starlink (2000) en Estados Unidos. Se encontraron trazas de maíz transgénico no autorizado que provocó serias reacciones alérgicas.
  • Aumento de la toxicidad: Las plantas tienen mecanismos naturales de defensa. Uno de estos mecanismos es la producción de toxinas que las protegen de enfermedades y herbívoros.
  • La manipulación genética puede acarrear la producción de dosis superiores a las normales de estas sustancias tóxicas, apareciendo en partes de la planta donde antes no se producían.
  • Propagación de resistencias a los antibióticos: Se ha demostrado que el ADN y las proteínas pueden resistir el proceso de digestión, por lo que la ingestión de alimentos transgénicos que contienen la enzima que degrada el antibiótico puede anular la eficacia de un medicamento consumido.
  • Recombinación de virus y bacterias: La utilización en ingeniería genética de virus y bacterias pueden contribuir a la creación de nuevas enfermedades.

 

Según la FAO, “La ciencia no puede declarar que una tecnología está completamente exenta de riesgos. Los cultivos sometidos a ingeniería genética pueden reducir algunos riesgos ambientales asociados con la agricultura convencional, pero también introducirá nuevos desafíos que hay que afrontar. La sociedad tendrá que decidir cuándo y dónde la ingeniería genética es suficientemente segura.

 

El riesgo de los cultivos transgénicos